Categoría: Fotorreportajes
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AL MAL TIEMPO BUEN ROCK
Las mejores fotos de los festivales de Rock sin duda son de los primeros trabajos gráficos de Oscar Leiva quien después llegaría a La Prensa Gráfica donde se convirtió en uno de los mejores fotoperiodistas encargado de realizar trabajos gráficos y documentales como los de la niñez trabajadora de Centroamérica, trabajos especiales de Multimedia como «Los deseos de fin de año» y otros que le merecieron reconocimiento y premios en temas como el Medio Ambiente, Derechos Humanos Etc. Les dejamos una muestra de su obra antes de que se convirtiera en el famoso documentalista.Gracias a Oscar Leiva por permitirnos mostrar su trabajo. -

LA ÚLTIMA TRINCHERA
Cómo crece un cementerio de veteranos en Estados Unidos, Alvaro López, fotoperiodista salvadoreño visitó durante un par de años un Cementerio de veteranos del ejército de Estados Unidos desde que se inició hasta que estuvo lleno de placas de soldados caídos en combate en diferentes frentes de guerra a donde estados unidos tenía conflictos armados en la última década.Agradecemos la colaboración de López a quien es un orgullo tener como invitado. -

La Casa Rosada: santuario del pecado en El Salvador
En el corazón de la capital, donde el humo de los buses se mezcla con el aroma a orines y pupusas, se alzaba un refugio de paredes color pastel que desafiaba la moral de la época. Al cruzar el umbral de «La Casa Rosada«, el estruendo de la calle se transformaba en un murmullo de rocolas y risas roncas.
El aire, denso y cargado de un perfume barato que intentaba ocultar el olor a sudor y cerveza derramada, envolvía a los parroquianos en una atmósfera de clandestinidad aceptada. Allí, bajo la luz mortecina, el tiempo se detenía entre el tintineo de las botellas y el roce de las faldas de encaje.
Ubicada sobre la 4a. avenida norte del barrio San Miguelito, en una estructura de principios del siglo XX, La Casa Rosada fue una testigo silenciosa que resistió al tiempo y los cambios, hasta finalmente desaparecer durante la pandemia por COVID-19, hace seis años aproximadamente.
El imperio de la «Madre» y sus muchachas
Este rincón emblemático no era un burdel cualquiera; era una institución regida con puño de hierro y corazón de madre por su propietaria. Con su inconfundible estampa de campesina, luciendo siempre un delantal de encajes impecable, la «doña» mantenía a raya a los bolos más impertinentes con una autoridad casi militar. En un entorno donde la violencia acechaba en cada esquina del centro, ella lograba que la paz reinara entre sus paredes, protegiendo a las muchachas de los excesos de una clientela variopinta que buscaba consuelo en sus brazos.
La Casa Rosada: El destino de las flores de asfalto
Con el paso de las décadas, el esplendor marchito de La Casa Rosada fue cediendo ante el olvido. Aquellas mujeres, que en su juventud fueron el alma del lugar, tomaron rumbos tan crudos como la vida misma. Algunas, ya viejas y mustias, terminaron vendiendo sus caricias en las plazas públicas o en otros burdeles barriobajeros del centro. Otras, con un golpe de suerte o voluntad de acero, se «acompañaron» para buscar un trabajo «decente» o emprendieron el incierto viaje hacia los Estados Unidos, huyendo de una realidad que solo el lente de Francisco Campos ha sabido dignificar.
Esta serie fotográfica no es solo un conjunto de imágenes; es una pieza documental única que rescata la humanidad detrás del estigma. Cada toma de Campos es un testimonio invaluable de una subcultura que la historia oficial prefiere ignorar, convirtiéndose en un registro histórico recuperado para el coleccionista que entiende que el arte también habita en la periferia de lo prohibido. Poseer una de estas copias firmadas es conservar un fragmento de la memoria íntima y descarnada de El Salvador.

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SIN DERECHOS EN LA PANDEMIA
Si un grupo quedo olvidado, relegado y sin asistencia durante la pandemia de Covid 19 esas fueron sin duda las trabajadoras del sexo. Estas personas que ya en situaciones normales son estigmatizadas y rechazadas por la sociedad en general y sufren en silencio los efectos de la cuarentena, La falta de ingresos por sus fuentes de trabajo cerradas y la falta de asistencia con víveres y cualquier otro tipo de ayuda que llegó a muchos salvadoreños nunca llegó a ellas.Durante los días de la cuarentena las “rejas” de La Calle Castillo, Calle Celis, 18 Av. Norte y otras alrededor de la Avenida Independencia quedaron cerradas, negocios populares como “La Casa Rosada”, “El Calzoncito”, Las Láminas Verdes” en el bajo mundo clausuraron sus puertas o las exclusivas barras show entre ellos “El Lips”, “El Luxor” “pandora” “Tio Sam”, “Galaxy” también cerraron sin que las empleadas pudiera gozar de ingresos económicos. Además, mucho sexo servidoras de las que atienden a su clientela en calles y avenidas de la capital se fueron a encerrar a causa del miedo generado por el coronavirus, decenas de salas de belleza a donde se ofrece sexo también fueron clausuradas. Es decir, miles de trabajadoras del sexo se quedaron sin ninguna clase de asistencia y sin apoyo de instituciones defensoras de los Derechos Humanos que las asistieran.UNA PEQUEÑA AYUDASolo dos pequeñas organizaciones, la Asociación Liquidámbar y el Movimiento De Mujeres Orquídeas Del Mar realizaron acciones solidarias para llevar un poco de ayuda en víveres a algunas trabajadoras del sexo en su página en FaceBook uno del movimiento apunta: “Somos mujeres valientes y solidarias en medio de una pandemia hemos trabajado gestionando ayuda para nuestras compañeras” Dice una vocera de Liquidambar que gestionó artículos de primera necesidad para repartir entre sus compañeras. En tanto otras decenas se quedaron sin ayuda y unas pocas atendieron a clientes en el amparo de la clandestinidad con la amenaza de ser capturadas y enviadas a un centro de cuarentena obligatoria todo por la necesidad de obtener dinero para comprar algo para dar de comer a su familia.Orquídeas del Mar alcanzo a llegar a un millar de mujeres proporcionando bolsas de alimentos, pero según la organización en El Salvador hay 44,972 Trabajadoras del sexo, es decir solo se logró atender a un pequeño porcentaje por la falta de apoyo y de recursos.ENTRE EL CONDON Y LA MASCARILLA Y EL ESTRÉSAl terminar la cuarentena obligatoria algunas mujeres comenzaron a salir, entre ellas “Alexia” (nombre de combate), ella comentó que al principio hubo pocos clientes que ante los protocolos que establece se sintieron incómodos y hasta enojados. Ella exigió a sus clientes tener relaciones con condón y mascarilla que se quitaba un par de minutos mientras practicaba excitación oral al individuo. Después los dos con mascarilla procedían a otras posiciones propias del oficio sin besos u otro tipo de caricias. Muchos clientes se mostraban nerviosos, temerosos, estresados, muchos no llegaron a tener una erección y otros no lograron llegar al “final feliz” o eyaculación dijo Alexia.CONTACTO COMPLETO EN EL TRABAJOEl trabajo sexual quizá sea el de más alto riesgo en medio de la pandemia del coronavirus, pues mientras en todas partes exigen distanciamiento personal en este es primordial en contacto completo, cuerpo con cuerpo, mejilla con mejilla etc. “Da miedo”, dice Alexia, “no sabes si estas con una persona asintomática” además para sacar lo del día hay que estar con cuatro o cinco hombres diferente cada día.DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOSLas Nacionales Unidas celebra este 10 de diciembre el Día Internacional de Los Derechos Humanos, este dice debe ser una prioridad en el mundo después de la pandemia de Covid 19 insistiendo en: La erradicación de cualquier tipo de discriminación, Actuación frente a las desigualdades, impulsar la solidaridad.Cuando se cumplan estos propósitos y se reconozca los Derechos de Las Trabajadoras del sexo se abra avanzado muchos en lo relacionado a los derechos humanos.Este fotorreportaje se publicó en la página de facebook «Fotoperiodismo para ignorantes en fotoperiodismo» el 10 de diciembre de 2020 con motivo del Día Internacional de Los Derechos Humanos. -

LA DECADENCIA DEL PARQUE CENTENARIO
Las últimas tres administraciones municipales han «intervenido» el parque Juan Manuel Rodríguez, conocido popularmente como parque Centenario.La administración de Norman Quijano taló árboles construyó unos servicios sanitarios y trajo de la plaza Morazán o Barrios una verja que instaló en el parque.
La administración de Nayib Bukele mejoró la iluminación y remodeló el kiosco de juegos para las personas de la tercera edad.
La última intervención la realizó el alcalde Ernesto Muyshondt taló más árboles cuyos troncos convirtió en bancos, mejoró la cancha de futbolito y basquetbol, instaló un columpio y mejoró la iluminación.
En septiembre de 2015 publiqué un reportaje en la revista Séptimo Sentido titulada “La Decadencia del Centenario” donde ilustraba con fotografías lo bueno lo malo y lo feo del parque que a principios del siglo XX fuera uno de los lugares emblemáticos de la capital.
La municipalidad sigue en deuda con las mejoras que necesita el parque como la mejora de sus zonas verdes, el cambio del piso cuyos ladrillos están completamente dañados.
En resumen, el parque Centenario urge de una renovación integral, no sólo una mano de pintura en sus paredes agrietadas por el tiempo.
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¡NO FOTOS!
La fotografía es una parte fundamental del periodismo y, por lo tanto, de la libertad de prensa y de la libertad de información, ambos derechos fundamentales en una democracia.
Es por eso que ningún funcionario público puede impedir a un fotoperiodista realizar su trabajo, el cual consiste en tomar fotografías.
En El Salvador el artículo seis de la Constitución de La República deja claro que: “Toda persona puede expresar y difundir libremente su pensamiento”, los fotoperiodistas lo hacen a través de una cámara.
Cada tres de mayo se celebra el Día Mundial de La Libertad de Prensa, proclamado por la UNESCO en 1993, con la idea de «fomentar la libertad de prensa en el mundo al reconocer que una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática».
Las personas interesadas en conocer más sobre los derechos de los Fotógrafos pueden obtener información en el siguiente link http://infoaldesnudo.com/fotografiar-no-es-un-delito-conoce-tus-derechos/
Lo que debes saber para tomar fotos
- Cuando te encuentras legalmente en cualquier espacio público estás en el derecho de fotografiar todo lo que está a la vista, lo cual incluye fotografiar edificios federales, instalaciones de transporte y a la policía. Este tipo de fotografía es una forma de control social sobre el gobierno y es importante en una sociedad libre.
- Cuando te encuentras en una propiedad privada, el dueño o propietario puede establecerte reglas para tomar las fotografías, y si desobedeces esas reglas el propietario puede ordenarte salir de su propiedad (y además puedes ser arrestado por allanamiento si no lo haces).
- Los agentes policiales no pueden confiscar o exigir ver tus fotos digitales o videos sin una orden judicial. La corte suprema ha dictaminado que la policía no puede revisar tu teléfono celular cuando eres arrestado a menos que tengan una orden judicial. Y aunque la corte no se pronunció específicamente sobre si la policía puede o no revisar otros dispositivos electrónicos como por ejemplo una cámara digital, la ACLU cree que la Constitución impide ampliamente que la información guardada en tu cámara sea revisada sin una orden judicial. Es posible que en casos muy extremos los tribunales aprueben temporalmente la incautación de cámaras sin una orden judicial, por ejemplo cuando sea necesario para salvar una vida o cuando la policía tiene una sospecha razonable de que es necesario hacerlo para evitar la destrucción de la evidencia de un crimen mientras buscan una orden.
- La policía no puede borrar tus fotografías o videos bajo ninguna circunstancia. Los oficiales han enfrentado cargos por delitos graves de adulteración de pruebas, así como obstrucción de la justicia y robo por tomar la tarjeta de memoria de un fotógrafo.
- Los agentes de policía pueden legítimamente pedir a los ciudadanos cesar en las actividades que están realizando si estas realmente interfieren con las operaciones legítimas de orden público, sin embargo, los funcionarios deben entender que tales operaciones están sujetas al escrutinio público, lo cual incluye el ser fotografiado por los ciudadanos.
- Ten en cuenta que el derecho de fotografiar no te da derecho a romper ninguna otra ley, por ejemplo, si estás invadiendo un espacio para tomar fotografías, podrías ser acusado de invadir propiedad privada.
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Vacaciones a la salvadoreña
La mayoría de salvadoreños de limitados recursos disfruta las vacaciones en las playas del departamento de La Libertad, entre ellas El Majahual, Conchalío, San Blas, El Obispo y El Tunco.Desde hace una década, El Tunco se ha convertido en un destino turístico de extranjeros y surfistas con un poco más de dinero.
A El Majahual llegan autobuses atiborrados de turistas de barrios y colonias del gran San Salvador para disfrutar de las olas del mar, los sabrosos cócteles de conchas, camarones y ostras a precios económicos. Desde un dólar, los frutos del mar van acompañados de cervezas o de un litro de licor de marcas populares.
En la playa desfilan jóvenes en minúsculos bikinis hasta señoras en sendos fustanes o enaguas con brasier que se acompañan de un huacal para bañarse con el agua del mar.
Lo que no falta son los partidos de fútbol, los enterrados en la arena o los paseos a caballo; además de los cócteles de frutas y las minutas (granizadas) para aplacar un poco el calor.
Son días de cierto libertinaje en que los salvadoreños dan rienda suelta al descanso aunque, según la tradición, estas vacaciones deberían ser para retiros espirituales y para participar en actos religiosos de la iglesia católica que conmemora la vida pasión, muerte y resurrección de Jesucristo durante la tradicional Semana Santa.
Acá comparto las tradiciones y costumbres de los desbocados por gozar de su tiempo libre en las merecidas vacaciones a la salvadoreña.
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SAN ESTEBAN, LOS RECUERDOS DE UN TEMPLO PERDIDO
El 7 de enero de 2013, un voraz incendio consumió la iglesia San Esteban, al suroriente de San Salvador.
El templo había sido inhabilitado por los daños que le ocasionó el terremoto de 1986 y era uno de los pocos edificios sobrevivientes del siglo XIX.
La desidia de las autoridades religiosas y de las instituciones que velan por el patrimonio histórico mantenían en el olvido los trabajos de reconstrucción del templo hasta que, consumido por las llamas, desapareció del paisaje que adornaba el final de la Calle de la Amargura, de donde salía cada Semana Santa el tradicional Vía Crucis rumbo a la iglesia El Calvario, en una de las procesiones más grandes que se desarrollan en el centro de San Salvador.
Contrario a la respuesta que se ha dado en el mundo con el incendio de la catedral de Notre Dame, San esteban no recibió el apoyo de donativos de ninguna persona adinerada salvadoreña o extranjera. Aquel incendio fue el punto final de una época gloriosa para la feligresía católica, aunque en su fachada hay un rótulo que anuncia su futura resurrección.
El historiador Carlos Cañas Dinarte nos ofrece una colaboración sobre la historia de este histórico templo. Acompañado de una galería de fotografías de Francisco Campos y Carlos Fuentes, un rescatista que estaba presente cuando el fuego consumió la iglesia.
La iglesia de San Esteban, la joya perdida del centro de San Salvador
Por Carlos Cañas Dinarte
Cada 26 de diciembre, los hogares catalanes festejan a Sant Esteve, en honor a un judío de lengua griega que fue lapidado y se convirtió en uno de los mártires cuasi legendarios entre las primeras comunidades cristianas de la cuenca mediterránea. Ese día es tradicional que las familias se reúnan en torno a la mesa, donde han preparado diversas viandas típicas locales para prolongar la reciente festividad de la Natividad de Jesucristo.
En la provincia e intendencia de San Salvador, dentro del Reino de Guatemala, para el año 1807, ya existía en la zona sur de la ciudad capital una capilla o adoratorio dedicado a este santo de devoción catalana.
La ubicación del templo era estratégica porque marcaba el punto final de los recorridos procesionales del Vía Crucis y del Santo Entierro cada Viernes Santo, cuyos devotos cargaban las andas con las efigies durante muchas horas sobre la Calle de la Amargura, desde el extremo oeste marcado por el templo de El Calvario.
Mediante donaciones y otras formas de captación de recursos, poco a poco, aquella estructura efímera dedicada a San Esteban se fue transformando y, entre 1854 y 1873, ya contaba con un templo de madera y adobe, techo de tejas y campanario lateral trasero. Por desgracia, el gran terremoto del 19 de marzo de 1873 derrumbó esa edificación y hubo la necesidad de emplear nuevos materiales para su reedificación.
Entre 1873 y 1890, la comunidad catalana residente en San Salvador era cada vez más numerosa y creciente. Se dedicaba a la fundación y administración de ferreterías y al negocio de importaciones de textiles y diversos materiales desde Cataluña y otros puntos de Europa, para así abastecer a varios de sus almacenes abiertos en la zona céntrica de San Salvador.
Gracias a ese poder económico acumulado, la comunidad catalana residente comenzó a hacer donativos para reconstruir el templo de San Esteban con madera y lámina troquelada, porque entonces se consideraba que eran materiales sismorresistentes.
Además, estableció varias capillas y camarines internos dentro de la nave central para colocar efigies coloridas y ricamente adornadas para rendirles devoción a otros hombres y mujeres del santoral catalán.
Entre esos personajes estaban Sant Cugat (o San Cucufate, quien aún posee un enorme monasterio en el municipio catalán de ese nombre, el segundo más rico en todo el territorio español) y Santa Eulália, la Laia tan querida junto con Santa Carme, Mare de Déu del Carmen, Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen. En el caso de estas vírgenes, ambas tienen días feriados y festividades especiales dentro del calendario burocrático y escolar de la ciudad condal de Barcelona.
Desde mediados de la década de 1920, la estructura del templo no recibió más modificaciones ni mantenimiento preventivo. La madera comenzó a debilitarse y la lámina comenzó a ceder ante las inclemencias de la humedad ambiental y la estación de lluvias y huracanes, como el que azotó a la zona en junio de 1922.
Afectada por varios huracanes en la década de 1970 -entre ellos, el recordado Fifí-, la iglesia de San Esteban sufrió daños considerables a causa del terremoto del 10 de octubre de 1986, que le demolió una de sus torres de la fachada.
Para entonces, El Salvador llevaba siete años sumido en la guerra y el acceso al templo se veía limitado por el cordón de seguridad establecido frente al Palacio Negro o cuartel central de la Policía Nacional (PN).
Por eso motivo, muchas personas de San Salvador no se dieron cuenta de los graves daños que presentaba el templo sino hasta después de la firma de los Acuerdos de Paz, el 16 de enero de 1992, cuando aquellas barreras y bloqueos fueron removidos y se permitió las libres circulaciones peatonal y vehicular por dicha zona.
Algunos fenómenos naturales de gran envergadura, como la tormenta tropical Mitch, en 1998, o los terremotos del 13 de enero y 13 de febrero, en 2001, contribuyeron aún más a la debilitación estructural del templo. Sin mayores apoyos de la ciudadanía o de la empresa privada, ni las autoridades eclesiásticas ni culturales del país trazaron un plan efectivo de rescate del templo.
Al final, un incendio consumió en pocas horas la totalidad del edificio religioso y sus escasos bienes internos, en la tarde del 7 de enero de 2013.
Poco pudieron hacer las dotaciones de bomberos asignadas para combatir aquel desastre, al que el fuego sólo puso el cierre dramático tras un poco más de dos siglos de funciones para la feligresía nacional y catalana residente y descendiente.
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El cautivador turismo fotográfico del centro de San Salvador
Cada día, más jóvenes emprendedores se dedican al turismo fotográfico en el Centro Histórico de San Salvador. Ese es el caso del grupo Espiral, formado por Erick Calderón, Alma Herrera, Miguel Rivas y otros jóvenes, todos ellos profesionales en trabajo social, antropología y metodologías lúdicas para la convivencia pacífica.Sus conocimientos los unen para ofrecer a los turistas locales y extranjeros una buena experiencia en los paseos por el centro capitalino.
Sin embargo, uno de los problemas que enfrentan es que varios lugares están cerrados en las horas claves debido a los horarios burócratas: Palacio Nacional, Teatro Nacional, Biblioteca Nacional o Museo de la Moneda, los más solicitados pero no hay acceso durante los fines de semana o después de las cinco de la tarde.
Lo bueno es que a los turistas también le gusta visitar los templos católicos, como la Catedral metropolitana o la iglesia El Rosario, que siempre están abiertos; además los propietarios de grandes edificios permiten la entrada para llegar a sus terrazas, otra opción para contemplar la ciudad desde una perspectiva diferente.
Los precios por una visita guiada de tres horas es de US$7 e incluye un recorrido por plazas, templos y sitios históricos como el billar La Dalia o el Café Cultural Maktub, donde los turistas pueden hacer una pausa para disfrutar un café o una bebida refrescante.
El turismo fotográfico en el Centro Histórico está creciendo de una forma acelerada y es necesario abrir los espacios emblemáticos para que los visitantes se lleven una buena opinión de San Salvador y sean embajadores del turismo en la ciudad.
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EL FOTOGÉNICO CENTRO DE SAN SALVADOR
Los fotógrafos se han tomado el Centro Histórico de San Salvador.
Desde jóvenes amateur hasta profesionales, se los puede observar realizando fotografías en plazas, parques e iglesias así como en las principales calles y avenidas del centro.La mayoría lo hace por diversión, otros son estudiantes que cubren la asignatura de fotografía en la universidad, también están los que forman partes de colectivos y especialistas en fotografías de eventos sociales o profesionales de la imagen callejera.
El centro es fotogénico por sus edificios históricos y sus plazas que han encontrado en los amantes de la foto a sus visitantes más asiduos.
Grupos de fotógrafos como El centro hace clic, CAFOCARES, Club ASAS 200 y otros realizan caminatas o visitas guiadas para que los fotógrafos tomen fotografías con seguridad. Otros llegan con sus modelos buscando la mejor iluminación por la tarde o en tempranas horas de la mañana.
La ciudad ha salido beneficiada ya que con cada imagen captada por un aficionado o profesional se da a conocer a San Salvador, esto posiblemente incrementará el turismo atrayendo cada día a más gente cuya pasión es “pintar con luz”.