Categoría: Fotorreportajes

  • La ruta de las especias en el mercado central

    La ruta de las especias en el mercado central

    El aire en el Edificio 5 del Mercado Central de San Salvador es una amalgama densa y embriagadora. No es solo el bullicio de los carretilleros o el pregón constante; es el aroma punzante del clavo de olor mezclándose con la calidez de la canela y la tierra mojada del achiote. Bajo los techos altos de concreto, el polvo dorado del azafrán flota en los rayos de luz que atraviesan los pasillos, creando una atmósfera de bazar antiguo en el corazón de la capital salvadoreña. Aquí, el tiempo parece detenerse entre sacos rebosantes de granos que han cruzado océanos para terminar en el plato de un obrero o en la cena de una familia acomodada.

    El Legado de Marco Polo en el Corazón de San Salvador

    La historia que guardan estos puestos no comenzó en Centroamérica, sino hace milenios en los viajes de Marco Polo y la apertura de rutas por Asia, Irak y Egipto. Lo que hoy vemos en los locales de «Especias Soraya» es el eco de una búsqueda global que llevó a Colón a perderse en el mar. Este registro histórico recuperado por la lente de Francisco Campos nos recuerda que el Mercado Central es, en realidad, un puerto terrestre donde la India, China y las Islas Molucas convergen cada mañana.

    Tres Generaciones de Sabor y Supervivencia

    Para comerciantes como Ana Margarita Rodas, las especias no son solo mercancía; son una herencia de sangre. En el edificio 6, junto a sus padres y abuelos, custodian este testimonio invaluable de comercio tradicional. Aquí se vende por mayor y menor, abasteciendo desde la pequeña tienda de colonia hasta los grandes supermercados, manteniendo viva una cadena de suministro que viaja desde Ceilán hasta México o Panamá antes de aterrizar en las manos expertas de las muchachas y hombres que despachan tras el mostrador.

    El Arte del «Relajo» y la Alquimia Popular

    En el puesto “Divina Providencia”, Carlos Alberto Fabián opera como un alquimista moderno, mostrando los polvos para sopas y el pinol que alimentan el espíritu salvadoreño. Pero el verdadero rey del mercado es el «relajo»: esa mezcla cruda y perfecta de pimienta, azafrán, laurel, maní y pepitoria. Gerson Rafael Deras prepara las bolsas con una destreza que solo da el oficio diario, sabiendo que sin ese aderezo, la carne no tiene alma y la comida se descompone en el olvido. Esta es una pieza documental única que eleva el ingrediente cotidiano a la categoría de tesoro histórico.

  • El Salvador en flor: primavera, ¡bienvenida!

    El Salvador en flor: primavera, ¡bienvenida!

    El aire de enero en El Salvador cambia de textura; se vuelve seco, vibrante y transporta el aroma dulzón del polen que flota sobre el paisaje. Es el inicio de una metamorfosis sensorial donde el amarillo hirviente del cortez blanco y el fucsia eléctrico de las veraneras interrumpen la monotonía del verde rural y el gris urbano. Esta «primavera salvadoreña» es un espectáculo de resistencia natural que Francisco Campos captura con una mirada que exalta la belleza pura, transformando cada flor en una pieza documental única de nuestra identidad visual.

    La paleta de Dios en el paisaje cuscatleco

    La floración no es solo un ciclo biológico; es un testimonio invaluable de la riqueza que brota de nuestro suelo. El espectro es infinito: desde el blanco crema de la flor de izote, que se erige con una elegancia arquitectónica, hasta el rojo y amarillo de las flores «llama» del árbol de fuego, que parecen incendiar las copas de los árboles contra el azul profundo del cielo. Cada imagen rescatada de este archivo es un registro histórico recuperado que celebra cómo el país se viste de gala año con año, a pesar de cualquier adversidad.

    En este inventario de luces, el maquilishuat reclama su trono como árbol nacional con sus tonos morado suave, mientras que otras bellezas más discretas aguardan su turno. La flor del café, la del marañón japonés con sus alfombras fucsia, o el sutil amarillo del árbol de San Andrés, componen una delicia visual que a menudo pasa desapercibida para el ojo apurado. Pasear por la campiña en estos días es recibir un regalo; es ver a El Salvador florecer en una sinfonía de rosas, claveles y violetas que extasían a propios y extraños.

    El arte de lo efímero

    Contemplar estas fotografías es poseer un fragmento de la primavera que nunca marchita. La lente de Campos no solo registra plantas; captura la atmósfera de un país que se desborda en colores. Ya sea un ejemplar solitario desafiando un entorno árido o las ramas cargadas que se asoman a las calles de nuestros barrios, cada encuadre eleva la flora salvadoreña a la categoría de arte de colección. Es el recordatorio de que, en esta tierra, la vida siempre encuentra una forma exquisita de manifestarse.

  • El mercader del centro, nostalgia y pregoneros del  90

    El mercader del centro, nostalgia y pregoneros del 90

    El aire del centro capitalino siempre ha tenido un olor particular: una mezcla densa de humo de bus, café recién chorreado y el aroma metálico de las monedas que cambian de mano en cada esquina. En los años noventa, caminar por la Avenida España o la Calle Arce era sumergirse en un estruendo de voces que ofrecían desde ungüentos milagrosos hasta el último éxito en cassette.

    Entre el caos de las ventas ambulantes y el paso apresurado de los transeúntes, figuras como «el mercader» se erigían como monumentos vivientes de la supervivencia diaria, cargando sobre sus hombros no solo mercancía, sino el peso de una ciudad que se negaba a detenerse.

    Crónica de un Personaje Urbano

    El rostro detrás del canasto

    Francisco Campos logra capturar la esencia del vendedor ambulante, ese protagonista anónimo que recorre kilómetros bajo el sol inclemente de San Salvador. Con una mirada que denota tanto cansancio como determinación, el mercader se abre paso entre el gentío.

    En esta pieza, el fotoperiodista no solo retrata un oficio, sino una condición humana: la del salvadoreño «luchón» que, en la precariedad de la posguerra, encontró en la calle su único mostrador y su verdadera patria.

    La estética de lo cotidiano

    La composición de la imagen nos devuelve a un San Salvador de rótulos pintados a mano y aceras estrechas. El lenguaje visual es crudo y directo, sin artificios, reflejando la realidad de las muchachas de los puestos de comida y los bolos que, sentados en alguna cuneta, veían pasar la vida al ritmo de los pregones. Es una estampa de la economía informal elevada a la categoría de arte documental.

    Valor de Archivo

    Esta fotografía constituye una pieza documental única que nos permite asomarnos a la dinámica social de finales del siglo XX. Es un testimonio invaluable de la transformación urbana, un registro histórico recuperado del archivo personal de Campos que hoy se ofrece como una ventana al pasado de una nación que olvida rápido, pero que late con fuerza en estas imágenes de colección.

  • EL ARRIADO DEL ALMA

    EL ARRIADO DEL ALMA

     

    Un homenaje a los muertos.

    “Levántate espíritu del suelo y ándate para el cielo” Así cantan las rezadoras católicas en el sitio donde ha muerto una persona con el fin de que el difunto pueda descansar en paz, a este canto se une la instalación de una cruz en el lugar donde murió la persona especialmente si fue en la vía pública como todas las que se pueden observar en las carreteras.

    A finales del siglo pasado todavía se ponían cruces en los lugares donde había muertos por violencia, pero ahora sólo las ponen a los muertos por accidentes, según historiadores salvadoreños. En Panchimalco hacia 1920 a esta ceremonia se le denominaba “el arriado del alma” y en el acto las mujeres iban y con sus faldas, levantaban el alma del muerto para liberarla de la tierra y después se completaba con una cruz en el sitio de la muerte.

    La tradición católica señala que desde nuestro bautismo el sacerdote nos pone una cruz con los santos óleos en el pecho y desde entonces se pertenece a Cristo por eso el símbolo los acompaña toda la vida y al morir se coloca la cruz en señal de que aquel es un lugar bendito. Antes de ser instalada la Cruz debe ser bendecida en una misa para que las personas que pasan por el lugar puedan hacer una veneración.

    Cada año los familiares del difunto llevan flores y velas para recordar a su pariente muerto, por eso a lo largo y ancho de El Salvador se pueden observar cruces bellamente adornadas como un homenaje a las personas que fallecieron víctimas de accidentes o de la violencia. Aunque la tradición se está perdiendo con las nuevas generaciones es de hacer notar que desde las más antiguas edades y culturas se ha rendido culto y honra a los antepasados.  

    Los pequeños altares forman parte del paisaje, como este en La Concordia, Usulután kilómetro 103 a donde un carro arrolló a dos hermanos que iban a visitar a sus familiares. 

    Trece jóvenes murieron al accidentarse un camión entre San Miguel Tepezontes y San Antonio Masahuat, iban a un congreso católico.

    El retrato de Crisanto Castillo se observa en el pequeño altar ubicado en El Caserío Los Ortega kilómetro 103 de La Longitudinal del Norte.

     Cerca de la entrada a Santo Domingo, San Vicente dos hermanos en estado de ebriedad chocaron contra un árbol en la Panamericana. Su familia les rinde homenaje.

     Ocho personas murieron en un trágico accidente sobre el kilómetro 123 de La Longitudinal del Norte, La tragedia ocurrió por fallas mecánicas en un camión.

     Cuatro personas de una misma familia murieron arrolladas por un vehículo que circulaba a excesiva velocidad en la jurisdicción de San Rafael Cedros.

    Cerca del desvío a San Vicente se observa este altar, lugareños aseguran que es en honor a un niño víctima de secuestro.

     Cuatro víctimas de un accidente en el cantón San Andrés carretera a Santa Ana

     Vehículo accidentado frente a la cruz en homenaje de una víctima cuya cruz el tiempo ha borrado su nombre.

     La tradición se está perdiendo y las víctimas de la violencia son olvidados, ya no hay homenajes para estos difuntos.

     En todas las carreteras se observan cruces que recuerdan a las víctimas de los accidentes.

  • COMANDO DE SALVAMENTO PIERDE SUS VENTA EN EL SAN MIGUELITO.

    COMANDO DE SALVAMENTO PIERDE SUS VENTA EN EL SAN MIGUELITO.

    «SAN MIGUELITO» UN MERCADO DE GENTE SOLIDARIA

     

    Rodolfo Garay es una de las víctimas del incendio que consumió el mercado San Miguelito, sus puestos de flores y el de su madre y su hermano fueron consumidos por el fuego al igual que los de otros mil 500 vendedores. Sin embargo, a la hora del siniestro en vez de preocuparse por salvar sus pertenencias se dedicó a evacuar personas, llamar a sus colegas de Comandos de Salvamento y a los bomberos y colaboró a extinguir las llamas que devoraban el mercado donde ha pasado toda su vida trabajando en la confección y venta de flores naturales y artificiales.

    Las señoras del Mercado San Miguelito siempre han sido solidarias durante las inundaciones en la zona del bajo lempa siempre iban a repartir comida caliente a los damnificados, ellas iban acompañadas por socorristas de comandos quienes les aportan el transporte.

    El pasado mes de julio las vendedoras celebraron el 41 aniversario del mercado partiendo un pastel y repartiendo entre usuarios y clientes, la junta directiva del mercado también contrató un mariachis y una orquesta para que amenizaron con música la celebración. 

    Les mostramos fotos de antes y durante el siniestro, “Fito” ahora necesita una mano amiga, usted puede ayudarle llame su celular 78919917.

     

     

    EL REY DE LA FLORES Y LA SOLIDARIDAD

     

    Rodolfo Antonio Garay Martínez de 37 años es un hombre grande con una estatura de 1.90 metros y un peso de más de 230 libras; parece un hombre rudo, pero tiene en sus manos una gran delicadeza para la confección de los bellos y delicados adornos florales. Los prepara para cumpleaños, aniversarios, bodas, comuniones, pésames y ocasiones especiales como cuando una persona necesita decir con flores lo que no puede expresar con palabras.

    Fito, como le dicen sus amigos, es uno de los pocos hombres que trabajan en los más de 70 puestos de ventas de flores naturales y artificiales en El Mercado San miguelito de San Salvador y que según él ofrece los arreglos con los precios más económicos. Para este hombre que aprendió el oficio desde muy joven con las floristas del mercado las características que todo florista debe reunir es el conocimiento de las familias florales que le pueden interesar al público como las rosas, lirios, claveles, margaritas, girasoles y otras.

    Los precios en el mercado San miguelito van desde un arreglo sencillo de $3.50 hasta 15 dólares y los especiales que pueden llegar a 20, 25 o hasta 40 o 50 dólares. Fito también es especialista en decoraciones de Iglesias para bodas, fiestas de 15 años o primeras comuniones. Su puesto en el mercado es una herencia de su madre Orbelina Martínez Argueta que a sus 87 años aún vende en el mercado.  Rodolfo Garay está acompañado y tiene un hijo, se siente bendecido por eso también es un hombre solidario y cada martes ofrece su tiempo libre como motorista voluntario de Comandos de Salvamento además siempre que él está de turno la brigada tiene comida asegurada, pues “fito” todos los martes comparte con su brigada las utilidades de sus puestos de venta e invita a pizzas, pollo, pupusas o cualquier otro alimento  a todos los voluntarios que comparten su turno.

  • RECUERDOS DEL BICENTENARIO

    RECUERDOS DEL BICENTENARIO

     

    Hacee más o menos un siglo se celebró el primer Centenario de la firma de la
    Independencia de Centro América, en los primeros años del siglo XX parece que aún
    había en El Salvador un fuerte fervor patrio, así lo demuestran los monumentos, plazas o
    parques y placas que se colocaron o construyeron con motivo del evento y en el que
    recordaron con fervor cívico a los padres de la patria.

    Este 15 de septiembre de 2021 se conmemoran los 200 años de aquella firma, El
    Bicentenario de la Independencia, mientras tanto plazas, parques, monumentos o placas
    de hace un siglo y sus protagonistas se encuentran en sitios desconocidos para el
    ciudadano común o para las nuevas generaciones que poco o nada saben de la gesta
    histórica y menos de los motivos que llevaron a los próceres a levantarse contra la corona
    española.

    De las tumbas que guardan los restos de los padres de la patria solo tres están en sitios
    reconocidos: Manuel José Arce, en el Museo Militar en San Jacinto, José Matías Delgado
    en una esquina de La Iglesia el Rosario y Juan José Cañas en la Iglesia El Pilar en San
    Vicente. De los demás no hay recuerdos. Los lugares a donde nacieron o murieron
    algunos de ellos están marcados con sendas placas en sitios olvidados del denominado
    Centro Histórico. Según algunos escritores e historiadores el grupo estaba formado por un
    “familión” que solo velaban por sus intereses y de los más acaudalados de la época.
    También sobreviven algunos murales antiguos y otros más recientes que nos recuerdan el
    movimiento independentista.

    Presentamos en esta galería fotografías de Plazas, parques, placas, y monumentos que
    nos hacen recordar a los padres de la patria, les queda el reto de investigar a donde están
    y porque están tan descuidados. También los invito a leer sobre las gestas
    independentistas para que a la hora de celebrar sepamos qué es lo que estamos
    festejando.

    La firma del Acta de Independencia se dio el 15 de septiembre de 1821 en Guatemala.
    Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica decidieron ser libres y soberanos,
    apartándose del yugo de la corona española.

    El primer movimiento independentista en Centroamérica se dio en el 5 de noviembre de
    1811, cuando una conspiración encabezada por los curas José Matías Delgado y Nicolás
    Aguilar.

    En 1821, sin luchas armadas de por medio y como resultado de un acuerdo entre la elite
    salvadoreña, fue firmada el Acta de Independencia de Centro América, el 15 de
    septiembre. Sin grandes batallas ni derramamientos de sangre, la independencia de Centroamérica se consumó el 15 de septiembre de 1821. La educación, las costumbres
    y la religión formaron a ciudadanos que clamaron pacíficamente por su propia libertad.

    Mujeres, negros y mestizos no son tomados en cuenta en la historia de la Independencia
    de Centro América.  la historiografía tradicional y el reciente interés por conocer
    cuál fue el papel de los indios, negros y mestizos en el proceso de la
    Independencia de los países de América Latina continúa siendo investigada.

  • LAS MEJORES FOTOS DE POVEDA

    LAS MEJORES FOTOS DE POVEDA

     
    Cuando trabajaba como editor de fotografía de Séptimo Sentido junto a Roberto Valencia que era el Editor de la revista dominical de La Prensa Gráfica le pedimos a Christian Poveda que hiciera una elección de sus 10 mejores fotografías y nos halaran sobre ellas. Una tarea dura para un fotógrafo que habría dado cobertura a numerosos conflictos armados en medio mundo además de documentar en El Salvador los inicios dela guerra. 
     
    Fue así como nos presento las imagenes que muestra esta galería, cada una cuenta una historia las más veces trágica de su paso por El Salvador, Guatemala, Chile, Iran-Irak, El Líbano y una de la colección «La vida Loca» su ‘ultimo trabajo realizado en El Salvador. 
     
    Poveda también era un experto camarógrafo, cineasta y documentalista y durante un periodo le dio cobertura a las pasarelas de moda en Europa, destacan de estos trabajos sus coberturas a La Semana de La Moda en Paris.  Pero le encantaba tanto la fotografía que realizo un trabajo gráfico eligiendo fotogramas  que más le gustaban de sus videos de moda, fue así como acordamos hacer un reportaje sobre su colección de imagenes «»Haute Couture» que incluye el desfile Otoño-Invierno 2002-2003 del desfile de Christian Lacroix celebrado en La Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de Paris. 
     
    Christian Poveda fue asesinado en El Salvador 02 de septiembre de 2009, era amigo y maestro de muchos fotoperiodistas salvadoreños a quienes asesoraba con su vasta experiencia. Cuando se le invitaba a ofrecer una charla sobre su experiencia nunca se negaba, fue así como llego un par de veces a compartir con los fotoperiodistas de La Prensa Gráfica. 
    Compartimos acá las diez mejores imagenes de Poveda según Poveda y su trabajo sobre modas publicado en LPF.
     
  • LOS PERROS DEL GUAJE

    LOS PERROS DEL GUAJE

    Más de medio centenar de perros esperan con ansias cada día por un pedazo de pan a lo largo de la calle al Guaje, son seis kilómetros que tiene de longitud la pavimentada entre San Marcos al sur de San Salvador y Soyapango al Oriente. Las mascotas están acostumbradas a esperar a sus buenos amigos que desde sus carros les lanzan comida entre pan francés tortillas y algunas croquetas.

    En los ojos y la aptitud de los animales se adivina la esperanza, ellos siguen a los carros y observan inquietos los rostros de los que los manejan, los autos negros les llaman especial atención y mientras unos esperan pacientemente echados otros corren de arriba para abajo en la calle que serpentea a un costado del Cerro San Jacinto.

    Y de repente un auto aminora la marcha se bajan los vidrios y el conductor o el acompañante comienzan a lanzar el alimento. Son varias las personas generosas que han hecho que los perros salgan de sus hogares para esperar por comida.

    Estos “chuchos” no son callejeros, viven en las humildes casas que están distribuidas a la orilla de la carretera, y mientras tomamos las fotos una señora mayor advierte al fotógrafo “no se las vaya a robar” mientras el grupo de sus hijos y nietos observan curiosos detrás de una alambrada.

    Sin duda los defensores de los animales y las redes sociales han contribuido a que la gente tenga más amor y respeto por los animales y en especial por gatos y perros, por eso no es extraña la acción de estas generosas personas y como explica el autor de la novela “Colmillo blanco” Jack London “Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él”.

  • EL MEJOR AMIGO DEL PERRO

    EL MEJOR AMIGO DEL PERRO

    El amo es sin lugar a dudas el mejor amigo del perro, pero el perro es mas leal y fiel y lo seguirá en las buenas y en las malas, aseguran los expertos. Ese amor del amo se observa en el cuidado que tiene de su mascota, lo pasea, lo viste, lo baña, lo acicala y cuando se enferma sale corriendo con él a donde el veterinario.

     

    Este amor del amo a su perro ha inspirado poemas como “A mi amigo fiel” o “El romance del perro cojo” y canciones como la de Alberto Cortez “Callejero” que en sus versos describe así al mejor amigo del hombre.  ¨

    Digo nuestro perro porque lo que amamos, lo consideramos nuestra propiedad y era de los niños y del viejo pablo a quien rescataba de su soledad¨.  Era nuestro perro y era la ternura/esa que perdemos cada día más/ y era una metáfora de la aventura/ que en el diccionario no se puede hallar.

     

    Entre estos amos encontramos:  Roberto Rubén pasea con su perro Docky sobre la carretera Troncal del Norte en Apopa. Miguel Ángel Cabrera junto a su perro copito a quien viste cómo el cuándo van de paseo en Santa Ana. La mascota ayuda a este papi futbolista con su equipo, aunque a veces no lo quiere soltar. Algunas mascotas ayudan a sus amos en sus labores, como en un desfile en Soyapango. Parche un perro Labrador vigila desde su vivienda sobre la Avenida Monseñor Romero en San Miguelito.

    Este trabajo fue publicado en el periódico Mi Chero.

  • EL CENTENARIO BILLAR LA DALIA

    EL CENTENARIO BILLAR LA DALIA

    “Con calma y tiza”

     

    Con 82 años el Billar La dalia es según muchas personas el más antiguo de El Salvador, enclavado en la esquina formada por la Cuarta Avenida Norte y la segunda Calle Oriente en el Centro Histórico de La Capital y en el edificio del mismo nombre construido en 1885.

    Según su administrador Don José Luis Villeda en 1950 del siglo pasado muchos artistas de talla internacional jugaron en este sitio, los Cantantes mexicanos Pedro infante, Miguel Aceves Mejía, Jorge Negrete y otros que se hospedaban en el Hotel Astoria situado dos cuadras al Poniente de La Dalia visitaban el lugar que funcionaba como un casino de lujo en lo que en esa época era el Corazón de San Salvador. Otros personajes nacionales como los cómicos Aniceto Porsisoca, El Chele Avila, Albertico o futbolistas de la Talla del Tuco Alfaro o Raúl “Araña” Magaña eran clientes frecuentes del lugar que también era visitado por El coronel Osorio quien fue presidente de El Salvador.

    Hace un par de años el Billar siguió funcionando y su clientela estaba formada por Profesionales, empleados, obreros, medianos y pequeños comerciantes y personas de la tercera edad y hasta pastores y curas según el administrador. Muchos de ellos son viejos conocidos por lo que se respira un aire de amistad y cordialidad, aunque siempre está de por medio “la chabacanada y las frases sueltas de doble sentido” que forman parte de la diversión.

    En este sitio se puede jugar Dominó, póker y “Con Quien” también hay maquinitas y el tradicional billar. En resumen, el lugar para pasar un rato sin apuros y como bien dice el dicho popular “Con Calma y Tiza” según el cual el buen jugador entiza bien el taco para que su jugada sea un éxito.

    Después de la administración de Villeda llegó una nueva administración que cambió el antiguo sistema popular por una más moderno y actualizado, el lugar sigue siendo un sitio de esparcimiento para todo tipo de personas, pero muchas se quejan de precios altos y falta de atención al cliente popular. Ahora dicen que atiende a su nueva clientela formada por turistas nacionales y extranjeros.

    En el billar se puede observar murales del pintor Renacho Melgar quien ha dibujado con carboncillo los retratos de los personajes populares del centro, además hay una galería de visitantes distinguidos entre artistas y personalidades del pasado siglo XX. 

    Sin duda un sitio que es visita obligada en el Centro Histórico.

error: Gracias por respetar el arte de Francisco Campos