Categoría: Fotohistorias

  • El Gato: De Dios a Demonio, su Historia y Mitos

    El Gato: De Dios a Demonio, su Historia y Mitos

    Un humano aprende pronto de los gatos a gatear. Después, el gato es domesticado para que el humano lo alimente, lo acaricie y lo cuide. El humano incluso aprende a deshacerse de sus desechos.

    Día Internacional del Gato: ¿Por qué se celebra el 8 de agosto?

    El Fondo Internacional para el Bienestar Animal creó el Día Internacional del Gato en 2002. Esta celebración, que tiene lugar cada 8 de agosto, busca promover el cuidado de esta popular mascota. Además de esta fecha, los gatos también se celebran el 20 de febrero y el 29 de octubre de cada año. Algunos países incluso tienen su propio día nacional del gato.

    Los gatos fueron venerados como dioses en el antiguo Egipto, siglos antes de Cristo. Sin embargo, durante la época del Santo Oficio, se les consideró demonios. Se les asoció con brujas y ritos satánicos, lo que llevó a su condena y exterminio. Durante siglos, fueron perseguidos e incluso quemados en las hogueras de la Santa Inquisición. Paradójicamente, esta persecución tuvo consecuencias inesperadas. Al matar a los gatos, los religiosos dejaron libre el camino para las ratas, que esparcieron la peste y causaron la muerte de casi un tercio de la población europea.

    Los amantes de los gatos creen que estos animales tienen una misión espiritual en la vida de los humanos. Las personas que tienen gatos en sus hogares se consideran afortunadas, ya que los felinos se encargan de protegerlas. Su misión es limpiar energéticamente el hogar de las malas energías.

    Existen diversos mitos y leyendas sobre los gatos. Se dice que tienen siete vidas, que dan mala suerte, que son enemigos de los perros, que temen al agua y que transmiten el coronavirus, entre otros. También hay otras creencias: que no pueden ser veganos, que siempre caen de pie, que son buena compañía y que nos enseñan una lección de vida: “Siempre esconden la mierda”.

  • El misterio del «Cliente Arlington»: espionaje y fotoperiodismo en los 90

    El misterio del «Cliente Arlington»: espionaje y fotoperiodismo en los 90

    Nuestro cliente en Washington

    A finales de los años 80 y principios de los 90, mientras trabajaba para la Agence France-Presse (AFP) y a pedido de la misma, envié fotografías de servicio especial a color para un cliente que los editores en Washington solo denominaban como el «Cliente Arlington». Junto a Yuri Cortez, que en aquellos años trabajaba como mi colaborador, siempre nos preguntamos qué periódico era el que compraba aquel servicio. A finales de 1993 o 1994, un editor de la AFP destinado en la central de Washington nos contó: «Cliente Arlington» es el Departamento de Estado.

    Durante mucho tiempo me pregunté qué estaba haciendo el Departamento de Estado con mis fotos, que en su mayoría eran imágenes de guerrilleros en las montañas de Chalatenango y Morazán. Con el tiempo, llegué a la conclusión de que aquellas imágenes fueron utilizadas por los equipos de inteligencia de Estados Unidos en colaboración con los salvadoreños para vigilar de alguna manera a la guerrilla. También tenía la teoría de que, en aquellos años, las agencias ya contaban con tecnología para hacer reconocimiento facial y equipos para detectar las ubicaciones guerrilleras, como lo hace hoy un GPS, detectando así su posición exacta.

    Dejé de pensar en toda esta situación cuando me retiré de la AFP en 1995. Nunca supe si la agencia tuvo un contrato para vender su servicio periodístico a los equipos de inteligencia de un Estado, algo que atentaría contra la integridad de sus fotoperiodistas en todo el mundo. Durante nueve años trabajé para la AFP y, quizá, los últimos tres también para el «Cliente Arlington». Al final, pienso que me utilizaron en una tarea que no era fotoperiodismo.

    Muchos años después, supe que el fotoperiodista norteamericano Jeremy Bigwood, quien cubrió la guerra en El Salvador, había escrito un reportaje especial titulado «¿El espía accidental?». Este «gringo» amable y amistoso es un reportero de investigación y fotógrafo independiente. En su reportaje, él les explicará mejor cómo funcionó aquella «operación». Yo leo mucha literatura sobre espías y podría estar inventando, ya a mi edad confundo la ficción con la realidad.

    Francisco Campos

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  • POEMA A LA PATRIA BICENTENARIA

    POEMA A LA PATRIA BICENTENARIA

     
    La Oración a la Bandera salvadoreña es un poema escrito por el doctor David Joaquín Guzmán, es reconocido como un símbolo patrio de El Salvador por un acuerdo legislativo de febrero de 2002 sin embargo fue escrita en 1916. En los años de escuela todo salvadoreño la ha recitado en los actos cívicos. En el año del Bicentenario de la firma del acta de independencia presentamos unas estampas de El Salvador para que cada uno de nuestros lectores le coloque un verso de la oración como pie de foto.
     
     

    ORACIÓN A LA BANDERA SALVADOREÑA

    Dios te salve, Patria Sagrada,
    en tu seno hemos nacido y amado ,

    eres el aire que respiramos,
    la tierra que nos sustenta,
    la familia que amamos,
    la libertad que nos defiende,
    la religión que nos consuela.

    Tú tienes nuestros hogares queridos,
    fértiles campiñas,
    ríos majestuosos,
    soberbios volcanes,
    apacibles lagos,
    cielos de púrpura y oro.

    En tus campos ondulan doradas espigas,
    en tus talleres vibran los motores,
    chisporrotean los yunques,
    surgen las bellezas del arte.

    Patria,
    en tu lengua armoniosa
    pedimos a la Providencia que te ampare,
    que abra nuestra alma al resplandor del cielo,
    grabe en ella dulce afecto al Maestro y a la Escuela
    y nos infunda tu santo amor.

    Patria,
    tu historia,
    blasón de héroes y mártires,
    reseña virtudes y anhelos;
    tú reverencias el Acta que consagró la soberanía nacional
    y marcas la senda florida
    en que la Justicia y la Libertad nos lleven hacia Dios.

    ¡Bandera de la Patria,
    símbolo sagrado de El Salvador,
    te saludan reverentes las nuevas generaciones!

    Para ti el sol vivificante de nuestras glorias,
    los himnos del patriotismo,
    los laureles de los héroes.
    Para ti el respeto de los pueblos
    y la corona de amor
    que hoy ceñimos a tus inmortales sienes.

error: Gracias por respetar el arte de Francisco Campos