En el corazรณn de San Salvador, el hรกbito de fumar sigue siendo una realidad cotidiana que desafรญa los lรญmites de la salud pรบblica. Al recorrer las calles y plazas de la capital, es comรบn observar a personas de todas las edades y gรฉneros envueltas en el humo del cigarrillo o el vapor de los dispositivos electrรณnicos. Esta alarmante normalizaciรณn del consumo de tabaco se ve alimentada, ademรกs, por un dinรกmico mercado informal donde los cigarros de contrabando โatractivos por su bajo costoโ inundan los puestos callejeros, burlando los controles fiscales y sanitarios, y facilitando el acceso a una adicciรณn silenciosa pero devastadora.
El tabaco, la ley y la salud
Frente a este panorama, el marco legal salvadoreรฑo ha intentado poner un freno a travรฉs de la Ley para el Control del Tabaco, vigente desde junio de 2011. Esta normativa fue diseรฑada con el objetivo crucial de proteger la salud de la poblaciรณn mediante la regulaciรณn del consumo, la venta, la publicidad y el empaquetado de estos productos. Entre sus puntos mรกs estrictos se encuentra la creaciรณn de espacios 100% libres de humo, que prohรญben fumar o vapear en centros de trabajo, escuelas, hospitales, restaurantes y transporte pรบblico, estableciendo multas severas de hasta diez salarios mรญnimos para los infractores y los establecimientos que lo permitan.
Sin embargo, la efectividad de la ley enfrenta una resistencia visible en el comercio del dรญa a dรญa, una paradoja que queda retratada de forma fidedigna en nuestra galerรญa de imรกgenes. En ella se puede observar el ingenio informal de los vendedores callejeros, quienes recurren a tapar con papel las impactantes fotografรญas de advertencia sanitaria que por ley deben ocupar el 50% de las cajetillas, intentando asรญ disimular el daรฑo explรญcito del producto. Las capturas tambiรฉn muestran el contraste entre los ciudadanos que consumen tabaco o vapers en la vรญa pรบblica y los esfuerzos del gobierno a travรฉs de las campaรฑas institucionales de sensibilizaciรณn coordinadas por entidades como FOSALUD.
Este recorrido visual cobra una relevancia aรบn mayor en el marco del Dรญa Mundial Sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo. Esta efemรฉride, promulgada por la Organizaciรณn Mundial de la Salud (OMS) en 1987, busca concienciar globalmente sobre los efectos letales del tabaquismo y de la exposiciรณn pasiva al humo, responsables de graves padecimientos como el cรกncer de pulmรณn, cardiopatรญas y enfermedades respiratorias crรณnicas. Para este aรฑo 2026, la OMS ha lanzado un llamado contundente bajo el lema: ยซDesenmascarando el atractivo: combatiendo la adicciรณn a la nicotina y al tabacoยป, una consigna que encaja perfectamente con la necesidad de desmitificar el consumo en nuestra sociedad.
Invitamos a nuestros lectores a ver detenidamente la galerรญa de imรกgenes que acompaรฑa esta nota. Cada fotografรญa es un reflejo fiel de la dualidad en la que vive San Salvador: por un lado, las normativas y los esfuerzos estatales por erradicar una epidemia sanitaria, y por el otro, la compleja realidad de una adicciรณn que se resiste a desaparecer de los espacios pรบblicos. Mirar estas estampas urbanas es el primer paso para reflexionar sobre el impacto del tabaco en nuestro entorno y la urgencia de construir un futuro mรกs saludable y libre de humo.








