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  • SAN ESTEBAN, LOS RECUERDOS DE UN TEMPLO PERDIDO

    SAN ESTEBAN, LOS RECUERDOS DE UN TEMPLO PERDIDO

    El 7 de enero de 2013, un voraz incendio consumió la iglesia San Esteban, al suroriente de San Salvador.

    El templo había sido inhabilitado por los daños que le ocasionó el terremoto de 1986 y era uno de los pocos edificios sobrevivientes del siglo XIX.

    La desidia de las autoridades religiosas y de las instituciones que velan por el patrimonio histórico mantenían en el olvido los trabajos de reconstrucción del templo hasta que, consumido por las llamas, desapareció del paisaje que adornaba el final de la Calle de la Amargura, de donde salía cada Semana Santa el tradicional Vía Crucis rumbo a la iglesia El Calvario, en una de las procesiones más grandes que se desarrollan en el centro de San Salvador.

    Contrario a la respuesta que se ha dado en el mundo con el incendio de la catedral de Notre Dame, San esteban no recibió el apoyo de donativos de ninguna persona adinerada salvadoreña o extranjera. Aquel incendio fue el punto final de una época gloriosa para la feligresía católica,  aunque en su fachada hay un rótulo que anuncia su futura resurrección.

    El historiador Carlos Cañas Dinarte nos ofrece una colaboración sobre la historia de este histórico templo. Acompañado de una galería de fotografías de Francisco Campos y Carlos Fuentes, un rescatista que estaba presente cuando el fuego consumió la iglesia.

     

    La iglesia de San Esteban, la joya perdida del centro de San Salvador

    Por Carlos Cañas Dinarte

    Cada 26 de diciembre, los hogares catalanes festejan a Sant Esteve, en honor a un judío de lengua griega que fue lapidado y se convirtió en uno de los mártires cuasi legendarios entre las primeras comunidades cristianas de la cuenca mediterránea. Ese día es tradicional que las familias se reúnan en torno a la mesa, donde han preparado diversas viandas típicas locales para prolongar la reciente festividad de la Natividad de Jesucristo.

    En la provincia e intendencia de San Salvador, dentro del Reino de Guatemala, para el año 1807, ya existía en la zona sur de la ciudad capital una capilla o adoratorio dedicado a este santo de devoción catalana.

    La ubicación del templo era estratégica porque marcaba el punto final de los recorridos procesionales del Vía Crucis y del Santo Entierro cada Viernes Santo, cuyos devotos cargaban las andas con las efigies durante muchas horas sobre la Calle de la Amargura, desde el extremo oeste marcado por el templo de El Calvario.

    Mediante donaciones y otras formas de captación de recursos, poco a poco, aquella estructura efímera dedicada a San Esteban se fue transformando y, entre 1854 y 1873, ya contaba con un templo de madera y adobe, techo de tejas y campanario lateral trasero. Por desgracia, el gran terremoto del 19 de marzo de 1873 derrumbó esa edificación y hubo la necesidad de emplear nuevos materiales para su reedificación.

    Entre 1873 y 1890, la comunidad catalana residente en San Salvador era cada vez más numerosa y creciente. Se dedicaba a la fundación y administración de ferreterías y al negocio de importaciones de textiles y diversos materiales desde Cataluña y otros puntos de Europa, para así abastecer a varios de sus almacenes abiertos en la zona céntrica de San Salvador.

    Gracias a ese poder económico acumulado, la comunidad catalana residente comenzó a hacer donativos para reconstruir el templo de San Esteban con madera y lámina troquelada, porque entonces se consideraba que eran materiales sismorresistentes.

    Además, estableció varias capillas y camarines internos dentro de la nave central para colocar efigies coloridas y ricamente adornadas para rendirles devoción a otros hombres y mujeres del santoral catalán.

    Entre esos personajes estaban Sant Cugat (o San Cucufate, quien aún posee un enorme monasterio en el municipio catalán de ese nombre, el segundo más rico en todo el territorio español) y Santa Eulália, la Laia tan querida junto con Santa Carme, Mare de Déu del Carmen, Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen. En el caso de estas vírgenes, ambas tienen días feriados y festividades especiales dentro del calendario burocrático y escolar de la ciudad condal de Barcelona.

    Desde mediados de la década de 1920, la estructura del templo no recibió más modificaciones ni mantenimiento preventivo. La madera comenzó a debilitarse y la lámina comenzó a ceder ante las inclemencias de la humedad ambiental y la estación de lluvias y huracanes, como el que azotó a la zona en junio de 1922.

    Afectada por varios huracanes en la década de 1970 -entre ellos, el recordado Fifí-, la iglesia de San Esteban sufrió daños considerables a causa del terremoto del 10 de octubre de 1986, que le demolió una de sus torres de la fachada.

    Para entonces, El Salvador llevaba siete años sumido en la guerra y el acceso al templo se veía limitado por el cordón de seguridad establecido frente al Palacio Negro o cuartel central de la Policía Nacional (PN).

    Por eso motivo, muchas personas de San Salvador no se dieron cuenta de los graves daños que presentaba el templo sino hasta después de la firma de los Acuerdos de Paz, el 16 de enero de 1992, cuando aquellas barreras y bloqueos fueron removidos y se permitió las libres circulaciones peatonal y vehicular por dicha zona.

    Algunos fenómenos naturales de gran envergadura, como la tormenta tropical Mitch, en 1998, o los terremotos del 13 de enero y 13 de febrero, en 2001, contribuyeron aún más a la debilitación estructural del templo. Sin mayores apoyos de la ciudadanía o de la empresa privada, ni las autoridades eclesiásticas ni culturales del país trazaron un plan efectivo de rescate del templo.

    Al final, un incendio consumió en pocas horas la totalidad del edificio religioso y sus escasos bienes internos, en la tarde del 7 de enero de 2013.

    Poco pudieron hacer las dotaciones de bomberos asignadas para combatir aquel desastre, al que el fuego sólo puso el cierre dramático tras un poco más de dos siglos de funciones para la feligresía nacional y catalana residente y descendiente.

  • El cautivador turismo fotográfico del centro de San Salvador

    El cautivador turismo fotográfico del centro de San Salvador

    Cada día, más jóvenes emprendedores se dedican al turismo fotográfico en el Centro Histórico de San Salvador. Ese es el caso del grupo Espiral, formado por Erick Calderón, Alma Herrera, Miguel Rivas y otros jóvenes, todos ellos profesionales en trabajo social, antropología y metodologías lúdicas para la convivencia pacífica.

    Sus conocimientos los unen para ofrecer a los turistas locales y extranjeros una buena experiencia en los paseos por el centro capitalino.

    Sin embargo, uno de los problemas que enfrentan es que varios lugares están cerrados en las horas claves debido a los horarios burócratas: Palacio NacionalTeatro NacionalBiblioteca Nacional o Museo de la Moneda, los más solicitados pero no hay acceso durante los fines de semana o después de las cinco de la tarde.

    Lo bueno es que a los turistas también le gusta visitar los templos católicos, como la Catedral metropolitana o la iglesia El Rosario, que siempre están abiertos; además los propietarios de grandes edificios permiten la entrada para llegar a sus terrazas, otra opción para contemplar la ciudad desde una perspectiva diferente.

    Los precios por una visita guiada de tres horas es de US$7 e incluye un recorrido por plazas, templos y sitios históricos como el billar La Dalia o el Café Cultural Maktub, donde los turistas pueden hacer una pausa para disfrutar un café o una bebida refrescante.

    El turismo fotográfico en el Centro Histórico está creciendo de una forma acelerada y es necesario abrir los espacios emblemáticos para que los visitantes se lleven una buena opinión de San Salvador y sean embajadores del turismo en la ciudad.

  • EL FOTOGÉNICO CENTRO DE SAN SALVADOR

    EL FOTOGÉNICO CENTRO DE SAN SALVADOR

    Los fotógrafos se han tomado el Centro Histórico de San Salvador.

    Desde jóvenes amateur hasta profesionales, se los puede observar realizando fotografías en plazas, parques e iglesias así como en las principales calles y avenidas del centro.  

    La mayoría lo hace por diversión, otros son estudiantes que cubren la asignatura de fotografía en la universidad, también están los que forman partes de colectivos y especialistas en fotografías de eventos sociales o profesionales de la imagen callejera.

    El centro es fotogénico por sus edificios históricos y sus plazas que han encontrado en los amantes de la foto a sus visitantes más asiduos.

    Grupos de fotógrafos como El centro hace clicCAFOCARES, Club ASAS 200 y otros realizan caminatas o visitas guiadas para que los fotógrafos tomen fotografías con seguridad. Otros llegan con sus modelos buscando la mejor iluminación por la tarde o en tempranas horas de la mañana.

    La ciudad ha salido beneficiada ya que con cada imagen captada por un aficionado o profesional se da a conocer a San Salvador, esto posiblemente incrementará el turismo atrayendo cada día a más gente cuya pasión es “pintar con luz”.

  • VIDEO. Los versos urbanos – Día de la Poesía

    VIDEO. Los versos urbanos – Día de la Poesía

    Aunque el movimiento Acción Poética nació en México, tiene una importante presencia en las paredes y los muros de distintas ciudades y pueblos de El Salvador. 

    En ellos descansan fragmentos de Claudia Lars, Pablo Neruda, Julio Cortázar, Roque Dalton, Mario Benedetti, Alfredo Espino y otros de autores anónimos.En Armenia, Izalco, Atiquizaya, Chalchuapa o ciudades del Gran San Salvador, como Apopa, Nejapa, Ciudad Delgado o la colonia Escalón, los versos se vuelven importantes en tanto que este día se celebra el Día Mundial de la Poesía.

    La fundación

    En 1999, la UNESCO adoptó el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía, desde entonces, poetas y escritores de muchos partes del mundo lo celebran.

    En El Salvador, el poeta Otoniel Guevara explica que se ve desbordado de invitaciones a recitales y con gran sentimiento ha tenido que rechazar hasta las de tres escuelas y explica que este día hay recitales en universidades, escuelas, y centro culturales de las embajadas en El Salvador.

    “Este día (21 de marzo) hay demanda de poetas” asegura.

    Un encuentro clave

    Guevara explica que conoció personalmente al mexicano Armando Alanis Pulido, fundador de Acción Poética que inició el movimiento en 1966 en Monterrey,  Nuevo León, México.

    También explicó que ha visto sus versos en paredes de “Quezalte, Chalchuapa y en otros países como Argentina Bolivia y México de donde me han dicho que han  aparecido murales con mis versos”.

    Los poetisa Susana Reyes explica que los movimientos, como Acción Poética, son importantes para popularizar los versos.

    Reyes dijo que en la celebración,  el Ministerio de Cultura depositará las cenizas de la poetisa Claribel Alegría en el Museo Regional de Occidente, en Santa Ana, en un acto solemne que se realizará a las 4:00 p.m.

    Expresiones locales

    Otros poetas que destacaron la importancia de la poesía y del Movimiento Acción Poética son Mario Noel Rodríguez, que recordó el verso de Eduardo Galeano en El libro de los Abrazos: «Arránqueme las ropas y las dudas, desnúdeme, desnúdeme»; mientras que Krisma Mancía dijo que las paredes “gritan lo que callamos”.

    Además el doctor Luis Alvarenga recordó sus años de universitario cuando marchaban junto a otros poetas y pintaban versos en las paredes como el que dice: “Golpe a golpe, verso a verso”.

    El joven poeta y militar Emanuel Pocasangre espera que estas acciones eviten la violencia en los alrededores de los condominios de Mejicanos con este tipo de versos y grafitis con rostros de poeta.

    En su página web, la UNESCO dice que el Día Mundial de la Poesía es una ocasión especial para honrar a los poetas, revivir tradiciones orales de recitales de poesía, promover la lectura, la escritura y la enseñanza de la poesía así como aumentar la visibilidad de la poesía en los medio de comunicación.

  • RETRATO DE MUJER

    Texto: ONU Mujeres

    El tema elegido para el Día Internacional de la Mujer 2019, que se celebrará el 8 de marzo, es “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”.

    Este tema se centrará en formas innovadoras en las que podemos abogar por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, en especial en las esferas relativas a los sistemas de protección social, el acceso a los servicios públicos y la infraestructura sostenible.

    El logro de los ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) requiere cambios transformadores, enfoques integrados y nuevas soluciones, sobre todo en lo que concierne a la defensa de la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas. Si se mantienen las tendencias actuales, las intervenciones existentes no bastarán para conseguir un Planeta 50-50 para 2030. Es crucial contar con planteamientos innovadores que rompan con la situación habitual, a fin de eliminar las barreras estructurales y garantizar que ninguna mujer y ninguna niña se quede atrás.

    La innovación y la tecnología brindan oportunidades sin precedentes; sin embargo, las tendencias actuales indican que la brecha digital se está ampliando y que las mujeres están insuficientemente representadas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las matemáticas y el diseño. Esto les impide desarrollar e influir en el desarrollo de innovaciones sensibles al género que permitan lograr beneficios transformadores para la sociedad. Desde la banca móvil hasta la inteligencia artificial o la Internet de las cosas, es vital que las ideas y las experiencias de las mujeres influyan por igual en el diseño y la aplicación de las innovaciones que conformarán las sociedades del futuro.

    Haciéndose eco del tema prioritario del 63.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, el Día Internacional de la Mujer 2019 pondrá la mirada en los líderes de la industria, las empresas emergentes que están cambiando el panorama en el mundo de los negocios, las/os emprendedoras/es sociales, las/os activistas que trabajan en favor de la igualdad de género y las mujeres innovadoras, con objeto de examinar cómo puede la innovación eliminar barreras y acelerar los avances hacia la igualdad de género, fomentar la inversión en sistemas sociales sensibles al género y construir servicios e infraestructuras que den respuesta a las necesidades de las mujeres y las niñas. Le invitamos a unirse a nosotras el 8 de marzo de 2019 para celebrar un futuro en el que la innovación y la tecnología creen oportunidades sin precedentes para que las mujeres y las niñas desempeñen un papel activo en la creación de sistemas más inclusivos, servicios eficientes e infraestructuras sostenibles para acelerar el logro de los ODS y de la igualdad de género.

  • BAR, ROCK Y CERVEZA EN SAN SALVADOR

    BAR, ROCK Y CERVEZA EN SAN SALVADOR

    En este bar chocan los puños…de forma cordial, como un saludo al llegar o por solidaridad al despedirse.

    El Hades Metal Bar está situado en el Centro Histórico de San Salvador en el edificio Ravena, locales 6 y 7, al costado Poniente del parque San José.

    Aunque muchos de sus visitantes tienen cara de tipos rudos, al entrar en ambiente, todos son cordiales y amables que disfrutan dos o tres cervezas frías a precios económicos y con sus respectivas boquitas.

    Algunos conversan a gritos, otros prefieren platicar en los lapsos de silencio entre el estridente sonido del rock y el metal.

    Acá hay música específicamente para estos gustos: Heavy metal, thrash, death, pop, rock clásico, opera metal y otros del mismo género. Al tiempo que suenan en los altoparlantes, se puede ver sus videos en media docena de pantallas colocadas en lugares específicos desde los asientos.

     

    Muchos llegan acompañados de sus parejas, chicas que llegan solas o en grupos; algunas piden cervezas personales o “cholas”, un tamaño más grande para compatir entre varios, pero hay quienes prefieren este tamaño de bebida.

    En el ambiente se percibe respeto y camadería con las mujeres que, igual que la mayoría de hombres, visten camisas negras estampadas con los nombres y fotos de las grandes bandas, como Megadeth, Ironmaiden, Black Sabbath, Led Zeppelin y otras locales.

    La mayoría viste la forma clásica rockera: jeans, camisetas negras, chaquetas de cuero o chalecos con parches y botas militares. Llevan cadenas, pinchos, cruces y grandes anillos de acero así como gruesos cinturones con hebillas de calavera.

    Las calaveras están en todas partes: en la entrada principal y en murales que adornan el establecimiento. Además, se observan indígenas, dioses y diosas de un solo ojo o de seis brazos que parecen observar a los visitantes.

    El bar también ofrece conciertos de rock en vivo. Los precios son económicos: las cervezas de tamaño normal y de cualquier marca cuestan US$1.00 y las grandes, US$1.50.

    Su propietario, Efrain Maldek, explicó que el proyecto nació el 18 de octubre de 2015 y, gracias a su ambiente relajado y a sus precios económicos, es visitado por muchos metaleros de ambos sexos, y por algunos turistas ocasionales que se van contentos y sorprendidos de encontrar un lugar diferente para disfrutar del rock y la cerveza.

     
  • CALLE PERO ELEGANTE

    CALLE PERO ELEGANTE

    Vestir de traje es una tradición de mediados del siglo XX, según el predicador Miguel Castellanos, de 51 años.

     

    Él lo aprendió de su padre y de su abuelo, quienes le contaron que en la década de 1950 incluso las personas humildes lo utilizaban en El Salvador.

    Aunque estuvieran descalzos, algunos llevaban su saco. Esto se puede corroborar buscando imágenes de 1950 en San Salvador. Las fotografías en blanco y negro muestran a las personas vestidas de forma elegante.

    Hoy en día, en el centro capitalino aún se observan personas humildes vistiendo trajes. Algunos de ellos son feligreses o pastores evangélicos, como Miguel Castellanos o Arístides Hernández. Ellos predican en las calles y los mercados de San Salvador y sus alrededores. Lo utilizan para inspirar respeto y confianza ante los fieles.

    Otros son vendedores, como Atanacio Ramírez, que ofrece una variedad de peines. Él asegura que aprendió a vestirlo cuando trabajó en banco en Nueva York, Estados Unidos. Aunque fue deportado, mantuvo la costumbre de vestir de traje y corbata.

    Otros más lo usan porque agrado, por la sensación de elegancia mientras caminan por el centro de la ciudad.

    Sin duda, el uso del traje  infunde respeto, elegancia y formalidad. En las invitaciones a actos formales u oficiales se exige vestir de traje formal o en las bodas, fiestas rosa y los sepelios.

    En estas ocasiones,  más de alguien dice: “Sacá el tacuache”, en referencia de que se debe ir engalanado a una actividad formal. Si es para dar una vuelta por el centro, hay quienes prefieren andar “calle pero elegante”.

  • LA DÉCADA DE ORO DEL FOTOPERIODISMO SALVADOREÑO

    LA DÉCADA DE ORO DEL FOTOPERIODISMO SALVADOREÑO

    El fotoperiodismo salvadoreño alcanzó su esplendor entre 1997 y 2007. Fue una década dorada que se caracterizó por esta llena de reconocimientos, premios, ascensos y cambios tecnológicos que condujeron a que la profesión fuera considerada como una de las ramas más importantes del periodismo.

    Antes hubo muy buenos fotoperiodistas que podían contarse con los dedos de una mano. Claro, estoy escribiendo sobre fotoperiodismo y fotoperiodistas salvadoreños.

    El fotoperiodismo en El Salvador se remonta a mediados de la década de los 80. Antes de esa época los reporteros escribían y tomaban fotos; en algunos casos, se especializaban en fotografía. Ellos solían acompañar a los redactores.

    Durante la guerra, surgieron los primeros fotógrafos que documentaron e informaron exclusivamente sobre la guerra -y fueron contratados por las grandes agencias para la cobertura del conflicto- que se convirtieron en los primeros fotoperiodistas del país.

    Sin embargo, fue hasta en 1995 que los grandes medios locales formalizaron sus departamentos de fotografía con un editor o jefe de fotografía a la cabeza que además se integró a las reuniones de editores.

    En 1997, el departamento de fotografía de La Prensa Gráfica tenía pauta propia y las ideas de sus fotoperiodistas eran tomadas en cuenta en la edición diaria, tanto que las portadas eran temas propios del departamento.

    Esto trajo grandes beneficios a los fotógrafos que siempre habían sido considerados solamente como personal de apoyo. Comenzaron a tener espacios para reuniones y cubículos de trabajo en la sala de redacción.

    Obtuvieron mejoras salariales y eso dio pie a que muchos se esforzaran por estar entre los mejores y a fin de año, un aumento asegurado.

    Durante la gerencia de redacción de Cecilia Gallardo se dieron los mejores sueldos para los fotoperiodistas. Por otro lado, en esos años, el departamento tuvo a 25 hombres y mujeres que ganaban en promedio US$700, los amateur, y más de US$1,200, los veteranos.

    Esto motivó a los fotoperiodistas a participar en concursos locales. Ganaron muchos premios de derechos humanos, vivienda popular, educación, medio ambiente, migración, infancia, modas, arte y cultura. Asímismo, reconocimientos internacionales, como los de la Sociedad Interamericana de Prensa  (SIP).

    Durante tres años consecutivos ganaron los certámenes de la Alianza Francesa y viajaron al Festival Visa Pour l¨Image en Perpignan, Francia; si se los hubiera enviado a otros certámenes, sus trabajos también hubieran ganado más premios internacionales.

    Los beneficios económicos obtenidos en La Prensa Gráfica alentaron a que los fotoperiodistas de otros medios de comunicación buscaran mejorías en sus prestaciones hasta obtenerlas; demostrando que estaban a la altura profesional, ganaron muchos premios y engrandecieron la profesión.

    En 2008, vino la crisis de los medios (de la que nadie o pocos escriben porque es un tema que no tiene espacio en los diarios, no hay titulares ni reportajes de investigación) y todo se vino abajo: comenzaron los recortes de personal, se contrató a dos fotógrafos de US$500 para sustituir a uno de US$1,200 y las evaluaciones tan solo sirvieron para decir al empleado que agradeciera por tener empleo.

    He encontrado a viejos fotógrafos que una década después recordaron que el último aumento lo recibieron en 2007.

    El fotoperiodismo siempre será importante pero como medio para vivir holgadamente no es la mejor opción, a menos de que seas como el que aquí escribe: un amante de la fotografía.

    Compartimos estas  imágenes premiadas que nos proporcionaron sus autores o fueron tomadas de Internet pero son muchas más que ya no están disponibles.

    Entre los galardonados están: Milton Flores, Álvaro Castaneda, Óscar Leiva, Salomón Vásquez, Borman MármolFernando Golscher, Julio Campos, Víctor Peña, Jarvin Muñoz, Alberto Morales, Rony González, Nubia Rivas, Francisco Alemán, Mercedes Arias y Francisco Campos.

  • El Viejo: El último emperador de las plazas del Centro Histórico

    El Viejo: El último emperador de las plazas del Centro Histórico

    Un paseo sin fin entre el asfalto caliente y la sombra de los próceres.

    El aire en el Centro Histórico de San Salvador huele a café de bolsa, a hollín de bus y a la humedad milenaria de las piedras de la Plaza Libertad. En medio del caos de las ventas y el bullicio de los predicadores, una mancha de pelo hirsuto y costillas marcadas se desplaza con la dignidad de un veterano de mil batallas. Es «El Viejo», el chucho que no tiene dueño porque el centro entero es su casa. No pide permiso para cruzar la calle; los buses frenan ante su paso pausado, reconociendo en su mirada triste la sabiduría de quien ha visto pasar la historia desde el suelo.

    “Era callejero por derecho propio; su filosofía de la libertad”, este verso de la canción “Callejero” de Alberto Cortez quizá defina el comportamiento y forma de vida de El Viejo, como llaman varios vendedores a este perro color canela despintada que se pasea por el Centro Histórico de San Salvador como si fuera su casa.

    El Ciclo de un Vagabundo Ilustre

    Su vida es una coreografía de supervivencia: de la Libertad a la Barrios, pasando por la Morazán hasta el Parque San José. En su trayecto, «El Viejo» esquiva la muerte en cada llanta y se rebusca la vida entre bolsas de basura, compitiendo con otros de su especie sin perder nunca la compostura. A diferencia de las jaurías bravas, él es un alma pacífica; un habitante asiduo que, aunque raras veces pelea por una hembra en celo, jamás ha mostrado los colmillos a los humanos que pueblan su reino.

    En 2016 se le veía vigoroso, un galán de calle que perseguía a las perras con brío. Hoy, la vejez le pesa en las patas y el cansancio le nubla los ojos. Nadie recuerda su origen, ni los vendedores de minutas ni los bolos que duermen en los portales; solo saben que un día llegó para quedarse y se convirtió en parte indivisible del paisaje capitalino.

    Un Testimonio Invaluable de la Vida Urbana

    Esta serie fotográfica es un registro histórico recuperado que eleva la figura del perro callejero a la categoría de símbolo patrio. La lente de Francisco Campos logra capturar esa soledad acompañada que define al Centro. Es una pieza documental única que nos recuerda que la ciudad no solo pertenece a quienes la construyen, sino a quienes la caminan con las patas desnudas.

    Adquirir una de estas copias de colección es rescatar un fragmento de la ternura cruda de El Salvador; es poseer un testimonio invaluable de un ser que, como dice el verso de Cortez, se bebió de golpe todas las estrellas antes de quedarse dormido para siempre en el corazón de la capital.

    Por eso este texto termina con otro verso de la canción de Cortez:

    “Era el callejero de las cosas bellas
    y se fue con ellas cuando se marchó
    se bebió de golpe todas las estrellas
    se quedó dormido y ya no despertó”.

  • LA INSISTENTE DENUNCIA

    LA INSISTENTE DENUNCIA

    El Salvador es uno de los países con la mayor tasa de feminicidios en el mundo, según Organizaciones No gubernamentales y reportes de Prensa.

    Hasta noviembre de 2018, se contabilizaban 274 feminicidios, según la Organización de Mujeres de El Salvador para la paz (ORMUSA).

    El método más utilizado es el arma de fuego, seguido del arma blanca, además de estrangulaciones y asfixias.

    El fenómeno se hizo más visible este año por los casos que ocuparon durante días grandes espacios en los medios de comunicación: las muertes de la policía Carla Ayala, la periodista Karla Turcios, la doctora Rosa María Bonilla y la joven Jocelyn Abarca, las últimas tres asesinadas por su pareja, que guardan prisión en espera de un juicio.

    Así también han ocurrido muertes de muchas mujeres adolescentes, empleadas, estudiantes y profesionales cuyas historias se pierden en la espiral de violencia que vive el país.

    El 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; este año recuerda que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia  física, sexual o emocional. El 38% de los feminicidios son perpetrados por la pareja de la víctima, según la ONU.

    “Hasta que las mujeres y las niñas no puedan vivir libres de temor, violencia e inseguridad el mundo no puede enorgullecerse de ser justo e igualitario”, dijo el pasado lunes el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.

    El pasado sábado se inauguró una exposición de fotografías denominada La Insistente Denuncia  donde se exhiben las imágenes que aparecen en este ensayo fotográfico y que muestra detalles de las escenas del feminicidio en El Salvador y que son un grito de denuncia para que acabe la violencia contra la mujer.

    Las fotografías se encuentran expuestas en el Café Maktub en el Centro de San Salvador.

error: Gracias por respetar el arte de Francisco Campos