Negociadores, maras y pandillas salvadoreñas

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Hace unos 27 años tomé las primeras fotos de jóvenes que se iniciaban en maras y pandillas, aquellos eran sólo pequeños grupos de muchachos que fumaban marihuana y pintaban grafitis en sus colonias inspirados por otros que venían deportados de Estados Unidos luego de haber terminado el conflicto armado salvadoreño.

La desigualdad social y el olvido de los gobiernos a las condiciones sociales de los jóvenes encontraron un terreno fértil para que los grupos crecieran y delinquieran hasta hacerse invencibles casi 20 años después.

Y entonces llegó una tregua que muchos vieron bien, aunque otros la señalaron como un error del gobierno de turno que, desde un principio, se desligó y dejó a los negociadores toda la responsabilidad. Al final la tregua llegó a los tribunales y los principales negociadores e involucrados están sentados en el banquillo de los acusados.

En este proceso han salido a conocimiento público los miles de dólares que se han gastado en un proceso que para muchos es oscuro. Todos los salvadoreños quieren la paz, están cansados de la violencia, viven en medio del peligro y la zozobrara, otros huyen de sus hogares y muchos emigran a otros países.

Por eso es importante buscar una salida negociada de cara al pueblo, sin agendas escondidas, que lleven la paz a este sufrido pueblo. Cierro con las palabras de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, vigentes 37 años después de su muerte: “Queremos que el gobierno tome en serio, que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre”.

“En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.” de todas las partes.

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  1. […] Conocé más sobre la tregua entre pandillas y el Gobierno que escandalizó al país en este recorrido gráfico del fotoperiodista salvadoreño Francisco Campos en este enlace […]

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